¿Es la homeopatía el mejor placebo jamás inventado? Parte I

En el año 2007 el escéptico y mago retirado de los escenarios James Randi al iniciar una conferencia, tomó todo un frasco de medicamentos homeopáticos para dormir.

Luego continuó su charla acerca de la homeopatía y otras charlatanerías por cerca de 18 minutos.

Puedes adelantar el video y observar los efectos secundarios que experimentó.

Mejor aún, te recomiendo verlo completo.

¿Qué es la Homeopatía?

El término homeopatía proviene del griego hómeos (similar) y pathos (enfermedad, afección). Consiste en un método terapéutico que aplica el fenómeno de similitud y utiliza las sustancias medicamentosas en dosis débiles o infinitesimales.

La homeopatía surge en Alemania con Samuel Hahnemann (1775-1843) quien buscaba la relación entre remedio y la enfermedad.

Propuso en 1796 tres principios:

  • Principio de similitud: las enfermedades se curan por sustancias que producen, en las personas sanas, efectos semejantes a los síntomas del paciente.
  • Uso de altas diluciones: el grado de dilución debe ajustarse al tipo de enfermedad y al modo de enfermar del paciente. Pero en general entre mayor dilución, mayor es la potencia.
  • Individualización del tratamiento según las características del paciente, los síntomas de su enfermedad, las causas relacionadas y la constitución del mismo.

La difusión de este método terapéutico se acompañó desde sus inicios de cierta resistencia de las instituciones médicas establecidas en Europa, al considerarse contrario a los descubrimientos científicos o teorías vigentes.

¿Por qué surgió la homeopatía?

En el siglo XVIII la medicina era muy limitada y utilizaba remedios peligrosos e ineficaces como purgantes, lavativas, sangrías y ventosas. Por lo tanto la homeopatía se constituyó en una alternativa al menos más segura que la medicina tradicional.

En las últimas décadas de ese siglo hubo una transición hacia la medicina moderna a través de las biopsias, autopsias y la experimentación. Del conocimiento de la anatomía, patología y fisiología de los organismos derivaron las modernas teorías del funcionamiento del cuerpo y la generación de las enfermedades.

A diferencia de los enormes avances teóricos y terapéuticos de la medicina convencional, la homeopatía ha permanecido tal cual se propuso por Hahnemann hace 221 años.

Situación típica de las pseudociencias, la religión y otras creencias que presumen de verdaderas, es la de no permitir cuestionamiento de sus principios, por lo que estos permanecen estáticos a través del tiempo.

Samuel Hahneman

Obtención de las materias primas

Hahnemann decía que todo lo que existe en la naturaleza es susceptible de homeopatizarse. Las materias primas utilizadas pueden ser de una amplia variedad:

  • Origen vegetal: se extraen los principios activos de la plantas por medio de maceración en una mezcla de agua y alcohol. Por ejemplo el Arnica montana (Árnica), Bryona alba (Zarzaparrilla), Belladona, Hypericum perforatum (Hierba de San Juan)
  • Origen animal: son preparaciones de órganos frescos de animales o tinturas obtenidos de sus venenos. Por ejemplo Spongia tosta (polvo de esponja marina), Apis mellifica (abejas maceradas, Sepia officinalis (tinta de un molusco)
  • Origen mineral: Obtenido de piedras o compuesto químicos como el Argentum nitricum, Arsenicum álbum, Mercuris solubilis

Dilución, dilución y más dilución…

El principio activo o materia prima se somete a un proceso de potenciación por medio de diluciones y agitación enérgica.

Los distintos tipos de diluciones son:

  • Decimales: 1 parte en 9 partes de solución hidroalcohólica y se designa como D, DH o X
  • Centesimales: 1 parte en 99 partes de solución hidroalcohólica y se designa como C, CH o K
  • Cincuentesimales: 1 parte en 50 000 partes de solución hidroalcohólica y se designa como LM o Q.

El número de etapas define el grado de dilución, por ejemplo 28 CH, significa 28 etapas de dilución centesimal según el método de Hanemann.

Para hacerse una idea, en las diluciones 12 CH hay una gota de la sustancia activa en una masa de agua equivalente a todos los océanos del planeta.

A partir de la dilución 12 CH prácticamente no queda una sola molécula del principio activo de la preparación. Equivale a una concentración 1/100 elevado a la potencia 12

La dinamización clásicamente se realiza usando un envase de vidrio que contiene el líquido. Apoyando el codo sobre una mesa, se golpea el recipiente sobre un cojinete forrado en cuero en 10 ocasiones para generar energía potencial (almacenada).

En la industria homeopática la dinamización la ejecutan brazos robotizados que agitan dichos líquidos

Para salvar el “pequeño detalle fisicoquímico” de la ausencia de moléculas de principio activo en sus preparados, los defensores de la homeopatía recurren al concepto de que el agua tiene memoria.

Parece increíble que personas con educación en ciencias crean que el agua es “capaz de recordar” las propiedades de una sustancia que tuvo disuelta aunque ya no la contenga.

¿Cómo podría el agua olvidar que estuvo contaminada con pesticidas, residuos orgánicos (saben a lo que me refiero), etc.; antes de su potabilización, pero sí acordarse de que tenía disueltas unas moléculas de Lycopodium?

¡Vaya memoria selectiva! Resulta que el agua es inteligente. Pero ¿quién originó esta hipótesis?

Jacques Benveniste fue un inmunólogo francés objeto de controversia cuando publicó en 1988 en la revista Nature, los efectos en la degranulación de basófilos de muy altas diluciones de anticuerpo anti- IgE.

Resultados que sorprendieron a los biólogos y físicos, ya que parecían respaldar los principios homeopáticos. A raíz de esa publicación se acuñó el término “memoria del agua”

Grupos independientes fallaron en replicar los resultados originales, por lo que se desacreditó a Benveniste, aunque este nunca quiso retractarse. Sus “discípulos” han seguido sus pasos, tratando de demostrar lo indemostrable.

Impregnación del azúcar.

El proceso de manufactura de un medicamento homeopático parte de gránulos y glóbulos de consistencia sólida que se obtienen a partir de sacarosa, lactosa y otros excipientes.

A continuación se les aplica una gota del medicamento homeopático escogido. Es decir a diluciones usuales significa que se impregnan con solución hidroalcohólica únicamente.

 

“La homeopatía se trata de hacer diluciones extremas y una vez hechas se espolvorean sobre una pastilla de azúcar. Si miras la composición es azúcar, si miras su precio, parece que haya sido el mismo Fidel Castro el que haya ido a cortar la caña.”

José Miguel Mulet

La consulta con el homeópata

El homeópata al igual que un médico tradicional interroga al paciente por los antecedentes de salud personales y familiares, los motivos de la consulta, factores agravantes de sus síntomas, los medicamentos habituales y tratamientos realizados.

En una segunda parte, la más propiamente homeopática, pregunta por una serie de características personales, tanto generales como psíquicas: detalles del sueño, transpiración, sensibilidad a las temperaturas o climas; deseo, aversión e intolerancia a diversos alimentos, agravaciones horarias, etc.

Finalmente, el homeópata preguntará al paciente cómo son su forma de ser y su carácter o personalidad e incluso acerca de acontecimientos traumáticos del pasado que pudieran haber sido desencadenantes de la enfermedad y padecimientos actuales.

Puede o no efectuar examen físico o pruebas de laboratorio. Es habitual que una primera consulta con un homeópata dure entre 40 y 60 minutos

La repertorización es el método analítico que utiliza el homeópata para decidir qué principio activo debe utilizar. Para esto tabula los síntomas mentales, generales y particulares, deseos y aversiones de cada paciente, con su intensidad en escala cuantitativa.

Una vez anotados se buscan los remedios que reproducen dichos síntomas, bajo el principio de similar cura lo similar. Esta información consta en su Materia Médica que es una especie de Vademecum.

Por ejemplo, en el Tratado de Materia Médica Homeopática de Dr. Bernardo Vijnovsky de 1974 tenemos:

Ahora bien, siendo tan extenso el número de síntomas físicos y mentales, es igualmente extensa la lista de principios homeopáticos y difícil por lo tanto de memorizar.

Una forma muy precisa de repertorizar es contar con un software que recopile dichos síntomas y que muestre las prescripciones homeopáticas más recomendables.

Como experiencia para escribir este artículo decidí usar un programa en línea, el VithoulkasCompass, para repertorizarme. Hay que escoger al menos 4 síntomas y graduar su intensidad del 1 al 4. Luego el programa te muestra los remedios más recomendados.

En mi caso el Aesculus hippocastanum y el Arsenicum album parecen ser los más apropiados para tratar mis síntomas de reflujo nocturno, los cuales me producen cierto insomnio.

“Un homeópata es un humorista de la medicina” Ambrose Bierce

¿Por qué se debería ir a un médico para obtener homeopatía?

Aunque los programas informáticos pueden simplificar la escogencia y dosificación de los remedios homeopáticos, es altamente recomendado que una persona acuda a un médico homeópata.

Ni un farmacéutico, ni mucho menos un “empírico” debería prescribir esta terapia, solo un médico capacitado ya que aunque es infrecuente la ocurrencia de efectos secundarios es potencialmente peligrosa.

El riesgo principal es su tendencia a no diagnosticar: confundir un dolor de colon irritable de una apendicitis, un cuadro gripal de una neumonía, una dermatitis de un lupus eritematoso sistémico.

Ignorar enfermedades graves para los que se requiere verdaderos medicamentos, o incluso cirugía, en las que recomendar tratamientos basados en placebo pondría en riesgo la vida.

En la segunda parte se hará un examen lógico a los principios de la homeopatía, los posibles efectos adversos, la evidencia de su (in)eficacia y las posibles explicaciones en los casos que “funciona”

Fuentes:

https://laicismo.org/data/docs/archivo_262.pdf

https://es.wikipedia.org/wiki/Homeopat%C3%ADa

Vijnovsky, B. (1974). Tratado de MATERIA MEDICA HOMEOPATICA.

Eizayaga, J. E., Samuel, F., & Meissen, H. (2012). ¿En qué consiste la homeopatía? Universidad de Maimónides, 1–11.

Graña, C. P. (2012). Libro blanco de la Homeopatía. Cátedra Boiron de Homeopatía. Universidad de Zaragoza.

https://nccih.nih.gov/health/homeopathy

Los comentarios están cerrados.

Orgullosamente ofrecido por WordPress | Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑